En el lenguaje de la mediumnidad, «bajos astrales» es el nombre que se da a las energías más densas o a los espíritus poco evolucionados, en contraste con los seres queridos y las presencias de luz que se perciben casi siempre. Es un tema que asusta mucho y del que circula mucha desinformación. Lo más importante que hay que saber es que se trata desde el conocimiento, no desde el miedo, y que la base para estar tranquila es una rutina sencilla de protección.

¿Qué son los bajos astrales?

La expresión viene de la idea, presente en la teosofía y en el espiritismo, de que existe un «plano astral» con distintos niveles. En los más densos se situarían energías o conciencias apegadas a lo material, confundidas o poco evolucionadas. Las distintas tradiciones lo describen de maneras diferentes, y no hay una definición única ni ninguna prueba científica de su existencia.

En la práctica de la mediumnidad, el término se usa sobre todo para distinguir: la inmensa mayoría de lo que se percibe son seres queridos o energías neutras, con mensajes de calma, despedida o compañía. Los bajos astrales serían la excepción, no la regla.

¿Por qué dan tanto miedo?

Por el cine, por internet y por quien vive de asustar. Las películas de terror han convertido cualquier experiencia sensible en una amenaza, y en redes abundan los mensajes alarmistas que terminan ofreciendo una «limpieza» de pago. El miedo, además, hace que interpretemos como peligrosas cosas que tienen explicaciones muy cotidianas. Si el miedo es lo que te frena, lo trabajo en miedo a la mediumnidad.

¿Qué se atribuye a los bajos astrales y qué suele ser otra cosa?

Se les suele atribuir el cansancio sin motivo, el mal ambiente en una casa, las discusiones, las pesadillas o la sensación de una presencia pesada. Antes de pensar en nada espiritual, conviene descartar lo evidente:

  • El cansancio y el mal ánimo tienen muchas veces causas físicas o emocionales: estrés, duelo, falta de sueño, ansiedad.
  • El ambiente cargado de una casa suele tener que ver con la luz, la ventilación, el desorden o las tensiones de quienes viven en ella.
  • Las pesadillas aumentan con el estrés y en los procesos de duelo.

Si algo de esto te afecta de forma continuada, lo primero es cuidarte y consultar con tu médico o con un profesional de la salud mental. Una cosa no quita la otra, y ninguna persona seria te dirá lo contrario.

¿Cómo protegerse sin miedo?

La protección espiritual no es un escudo contra un enemigo, sino una forma de orden, como cerrar la puerta de casa por la noche. Lo básico:

  1. Abrir y cerrar la percepción de forma consciente, con una rutina corta antes y después de cualquier práctica. La explico paso a paso en protección espiritual.
  2. No practicar con herramientas sin guía, como la ouija, ni hacer sesiones improvisadas entre amigos «para ver qué pasa».
  3. Cuidar el estado propio: descanso, alimentación, límites. Quien está agotado o muy dentro del dolor está más expuesto a todo, también a sus propios miedos.
  4. Mantener la intención clara: la mediumnidad se trabaja para dar paz y consuelo, nunca por curiosidad morbosa.

¿Hace falta una «limpieza»?

Desconfía de quien te diagnostica un problema espiritual a la primera y te ofrece resolverlo pagando. Las «limpiezas», los «amarres rotos» o los rituales urgentes son el recurso más habitual de quien se aprovecha del miedo y del dolor. Una persona que trabaja con ética no genera urgencia, no cobra por solucionar lo que ella misma ha diagnosticado y te deriva a un profesional cuando hace falta. Los criterios completos están en la ética de la mediumnidad.

¿Cómo se estudian los bajos astrales en una formación?

En una formación seria, las energías más densas se estudian tarde, cuando la rutina de protección ya está bien asentada, y siempre desde la comprensión. En el curso Iniciados es uno de los ocho temas, «Bajos astrales: protecciones y usos», y llega después de trabajar el miedo, los tipos de mediumnidad y la ética. El orden importa: quien sabe cerrar no tiene miedo de abrir.

Preguntas frecuentes

¿Los bajos astrales pueden hacerme daño?

Lo que más daño hace en este tema es el miedo, que lleva a interpretar todo como una amenaza y a caer en manos de quien vende soluciones. Con una rutina de protección, sin prácticas imprudentes y cuidando tu salud, no hay motivo para vivir con miedo.

¿Cómo sé si en mi casa hay algo negativo?

Empieza por lo cotidiano: luz, ventilación, orden, descanso y cómo estáis quienes vivís allí. La mayoría de las veces eso cambia el ambiente. Si la inquietud se mantiene y te afecta, consulta con un profesional de la salud y desconfía de diagnósticos rápidos a cambio de dinero.

¿Un médium puede atraer bajos astrales?

Una sensibilidad abierta y sin orden puede percibir más de lo que desea, y eso cansa y asusta. Por eso lo primero que aprende un médium es a abrir y cerrar la percepción. Con método, la sensibilidad se vuelve algo que tú diriges, no algo que te pasa.